Impresora 3D pequeña y cerrada pensada para niños: bloqueo infantil que pausa al abrir la puerta, biblioteca de más de 1.500 modelos y manejo desde pantalla o app.
100 × 100 × 90 mm
600 mm/s
Cerrada
Nuestro veredicto
Para familias que quieren una primera impresora segura y sencilla para niños de primaria. Si el niño ya es mayor o quiere imprimir cosas grandes, se le quedará pequeña enseguida.
Bloqueo infantil: pausa y avisa si se abre la puerta; modo silencioso
Boquilla
De 190 a 250 °C
Altura de capa
0,1 – 0,2 mm
Materiales
PLA (incluye PLA modificado); bobinas de hasta 1 kg
Modelos
Biblioteca de más de 1.500 modelos que se actualiza
Control
Pantalla táctil, app, Wi-Fi y USB; actualizaciones OTA
Software
Imprime sin ordenador; también admite Cura y Orca
Tamaño y peso
195 × 275 × 270 mm, 2,5 kg
Lo mejor y lo peor
A favor4
+Cerrada y con bloqueo de puerta: el niño no toca la boquilla ni piezas en movimiento
+Imprime desde su biblioteca sin ordenador ni laminador
+Ligera y pequeña: cabe en una estantería o en el aula
+Admite Cura y Orca cuando el niño quiera ir más allá
En contra3
−Volumen muy pequeño: 10 cm de lado
−Valoración media floja en Amazon.es
−En Amazon la vende un tercero, no SainSmart
La SainSmart PrintyGo es una impresora 3D hecha para niños: pequeña, cerrada por completo y con un bloqueo que pausa la impresión en cuanto se abre la puerta. En Amazon aparece como «PrintyGo Mini», pero es el mismo modelo que SainSmart vende como PrintyGo.
Pensada para casa y para el aula
Lo que la diferencia de una impresora normal no es la velocidad, sino todo lo demás. No hace falta ordenador ni saber qué es un laminador: el niño elige un modelo de la biblioteca, que tiene más de 1.500 entre animales, puzles, figuras geométricas o monumentos, y lo imprime desde la pantalla táctil o la app. Pesa 2,5 kg, así que se mueve de la habitación al salón o al colegio sin problema.
Lo que más nos gusta
Seguridad de verdad: carcasa cerrada que evita tocar la boquilla o las piezas en movimiento, bloqueo infantil y modo silencioso.
Sólo PLA: el material más sencillo y con menos olor, que es lo que tiene sentido en un dormitorio.
Margen para crecer: cuando el niño quiera diseñar sus propias piezas, admite Cura y Orca.
Lo que hay que tener en cuenta
El volumen es de 100 × 100 × 90 mm: perfecto para llaveros, figuras y juguetes pequeños, pero se queda corto en cuanto se quiere imprimir algo mayor que un puño. Los 600 mm/s que anuncia SainSmart son un dato de catálogo; en una máquina así lo que importa es que imprima bien y sin atascos. Y su nota en Amazon.es es baja, con un número de opiniones todavía pequeño, así que conviene comprarla donde la devolución sea fácil.
Si buscas algo todavía más «de juguete», con catálogo de personajes con licencia, la Toybox Alpha 2 va por ese camino, aunque es abierta y más cara. Y si el niño ya tiene 12 o más años, una Bambu Lab A1 mini o una A1 le durará mucho más tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Es segura para niños?
Es de las más pensadas para ello: la carcasa es totalmente cerrada, tiene un bloqueo infantil que pausa la impresión si se abre la puerta y sólo imprime PLA, que no desprende olores fuertes. Aun así, la boquilla llega a 250 °C, así que conviene supervisar a los más pequeños.
¿Para qué edad es?
SainSmart la presenta para niños de 4 a 12 años. Con los más pequeños lo normal es que un adulto lance la impresión y retire la pieza; los mayores la manejan sin problema desde la pantalla o la app.
¿Hace falta ordenador?
No. Funciona de forma independiente con su biblioteca de modelos. Si más adelante quieres imprimir tus propios diseños, admite archivos preparados con Cura u Orca.
Imprime en cuatro colores sin comprar nada más: el cambio de filamento va en el propio cabezal (ACE Gen 2), con menos purga. 260 mm de volumen, cámara con IA y boquilla de acero endurecido.
Una CoreXY de 500 mm/s con marco de aluminio y nivelación automática a precio de impresora básica. Se puede ampliar a multicolor con el CFS de Creality.
Una CoreXY de estructura metálica que se nivela sola y llega a 600 mm/s por menos de 300 €. De las formas más baratas de tener una impresora rápida y sin ajustes.
Con un escáner 3D pasas a tu impresora lo que ya tienes en la mano: el repuesto que ya no se fabrica, una pieza del coche, una figura o tu propia cara. Sin modelar nada.
Escáner híbrido con 17 líneas de láser azul e infrarrojo VCSEL, Wi-Fi integrado y batería de 3 horas. Escanea negro y metal sin spray y aguanta pleno sol.
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